La institución abrió sus puertas el 9 de marzo del año 1992, contando en ese momento con tres salas de Jardín de Infantes en el Nivel Inicial. En el Nivel Primario (por entonces EPB), contaba con la Dirección de la Sra. Carmen Ofelia Bachiller y al mismo tiempo ocupando el cargo de maestra del único Primer Año con el que contaba el nivel. El Proyecto Pedagógico Institucional incluye la formación académica del idioma inglés en forma extracurricular. Con el paso de los años la escuela fue creciendo en cantidad de alumnos y en calidad educativa ofreciendo una oferta pedagógica acorde a los nuevos tiempos que corrían. Así es como en el año 2003 se incorporó el Nivel Polimodal. Actualmente, contamos con una matrícula aproximada de 350 alumnos, distribuidos en doce secciones. El ideal educativo que persigue la institución es formar una comunidad de personas que se sientan partícipes de su propia vivencia en el ámbito educativo, actuando y teniendo la oportunidad de conformar una estructura orgánica y jerarquizada. Para ello articula la participación de las distintas personas que constituyen la comunidad educativa. (Art. 63. Ley 13688 de la Provincia de Buenos Aires.) Su fundamento será el alumno como persona y la manera de lograr esta meta propone la puesta en marcha de estrategias de educación creadora para lo cual se necesita de una apertura al diálogo y a la interacción participativa que promueva la comprensión en un marco de trabajo personalizado, atendiendo las particularidades personales y propiciando la inclusión de niños y jóvenes en proceso de crecimiento y desarrollo de sus capacidades y atendiendo a la participación de las familias como adultos comprometidos en este proceso. La escuela propone una educación integral que atienda al desarrollo armónico de los niños y niñas que la integran buscando el equilibrio en su formación ética y espiritual, intelectual, científico-técnica, físico-deportiva y artística. En este aspecto se tenderá a un trabajo y metodología didáctica que siendo aportado por el profesionalismo docente, tienda a que los alumnos desarrollen diferentes capacidades que alcancen su plenitud a lo largo de seis años y resuma de alguna manera el perfil de egresado al que se aspira. En este sentido, el marco pedagógico-didáctico, tiene como propósito formar ciudadanos conscientes de sus capacidades que permitan en su hacer desarrollar actividades en distintos ámbitos de intervención comunitaria propiciada por distintos intercambios desarrollados dentro y fuera del aula y de la institución que favorezcan el espíritu crítico acercándose a la investigación activa, al análisis reflexivo, al desarrollo de la oralidad y la fundamentación escrita; promoviendo así iniciativas que apunten al desarrollo de experiencias educativas (Art. 2 incisos 10 y 14 del Reglamento). En nuestra institución contamos con proyectos especiales que se desarrollan dentro del “Proyecto de Convivencia: Solidaridad, Tolerancia y Respeto”, el cual atravesará todos los demás proyectos que se realicen a nivel áulico, local, distrital y comunitario institucional. Se pretende brindar espacios de participación y discusión en los cuales la palabra del otro (distinto a mí) sea escuchada y valorada y puedan ponerse en práctica actitudes de respeto y ayuda mutua como así también de comprensión y valorización de lo diverso. Se trata entonces de un proyecto anual que recorrerá toda la trayectoria de las prácticas educativas. Se destacarán principalmente proyectos que tengan que ver con trabajos solidarios y de participación colectiva en las que primen los valores de respeto, entrega, trabajo en común y convivencia en sociedad.
Convivir armónica y solidariamente en una comunidad educativa solo es posible cuando cada uno de sus miembros asume como propias una serie de actitudes y normas que permiten reconocer en uno mismo y en el otro, a sujetos dignos de respeto y consideración. El orden en la vida escolar es un valor que favorece el desarrollo de las capacidades personales en la medida en que cada persona y cada cosa ocupen el lugar que les corresponde. Enmarcado en esta concepción y en el marco de la normativa vigente, es decir la Ley Nacional de Educación 26.206, Ley Provincial de Educación 13.688 y las leyes de protección integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes 26.061 y la de Promoción y Protección de los Derechos de la Niñez y la Juventud en la Provincia de Buenos Aires 13.298 y el Reglamento General de Instituciones Educativas de la Provincia de Buenos Aires (art. 2° inc.9) es que presentamos este acuerdo con el objeto de que, con constancia y continuidad, todos vayamos creciendo en nuestra convivencia diaria. Nuestro acuerdo de convivencia tiene su origen en el intercambio de propuestas sugeridas y elaboradas por los distintos actores institucionales, partiendo de la idea de que la complejidad creciente de toda la comunidad educativa, impone la necesidad de organizar coherentemente la interacción de autoridades educadores (padres, docentes y no docentes) y alumnos. Toda institución escolar educa social, moral y éticamente a sus alumnos, dando lugar al aprendizaje de normas, valores y actitudes, constituidos por aquellos modos de actuar compartidos por la mayoría de los miembros. El significado de límite y de norma de convivencia se plantea aquí como conductores de respeto al prójimo, a sus diferencias, permitiendo el desarrollo de una escolarización formativa y no meramente instructiva. “Favorecer el mejor desarrollo de las relaciones interpersonales y del clima institucional con la puesta en marcha de los acuerdos de convivencia institucional y con las acciones consiguientes, propiciando métodos participativos de resolución de conflictos”. (Art.23. Reglamento General de las Instituciones Educativas). Por lo antes enunciado desarrollar una convivencia democrática en la institución es una meta sustancial para nosotros como comunidad educativa. Convivencia en la que se reconocen los derechos de las personas, se legitiman las diferencias, se participa y se solicita participación en las cuestiones de interés común, se consulta y se buscan acuerdos para la toma de decisiones. El cambio se basa en la confianza y la valoración de nuestros alumnos, en su derecho a ser escuchados, a participar y sentirse protagonistas de la vida escolar. Esta propuesta también propicia el afianzamiento de la autoridad fundada en el liderazgo de procesos de participación, en la asunción responsable de las obligaciones profesionales y en el compromiso personal con valores democráticos claramente definidos.
Desde el año 2013 nuestra escuela cuenta con el Proyecto de Convivencia, el cuál es trabajado año a año y tiene como finalidad promover la educación en valores y facilitar el camino hacia la autonomía moral e intelectual de los alumnos, es decir, es una propuesta que equilibra el pensamiento y la acción responsable, que relaciona el saber con el compromiso frente al hacer y que concibe a la escuela como una instancia capaz de formar personas reflexivas con capacidad de pensar antes de actuar.
Sin embargo, desde el año 2014, sentimos la necesidad de elaborar nuestros Acuerdos Institucionales de Convivencia, por lo que comenzamos a involucrar a los distintos actores institucionales en esa ardua tarea. Fue en ese año que se realizó la primera fase de las encuestas a las familias. La misma estaba orientada a conocer cuáles son los valores importantes para el crecimiento personal del ser humano. Cuáles de estos consideraban debían trabajarse en la familia, en la escuela o en ambas.
Durante dicho ciclo lectivo, se realizaron talleres para padres y alumnos, en algunos casos con la presencia de profesionales, para abordar problemáticas de la convivencia diaria.
En el año 2015, se envió a las familias la segunda parte de la encuesta y a aquellas familias que se incorporaban, también se les envió en ese año, la primera fase. En esta nueva encuesta, estaba más enfocada hacia las normas de convivencia, posibles trasgresiones y acciones reparadoras que se deberían implementar en la escuela.
Con la información resultante de las encuestas, se realizó una síntesis de los resultados expresados en forma cualitativa y cuantitativa, la cual se dio a conocer a las familias por medio del cuaderno de comunicaciones. Lo aportado por las familias es un insumo fundamental para la elaborar los presentes acuerdos institucionales.
También en el mismo año, en el mes de febrero, se realizó una jornada con el equipo docente, en la cual se trabajó reflexionando y revisando el
Proyecto de Convivencia y el reglamento de nuestra institución. Se realizó una encuesta a los docentes para evaluar su propio trabajo en el aula sobre el Proyecto de Convivencia y se dieron pautas para trabajar junto a los alumnos durante todo el año.
En el año 2016, se trabajó junto a los alumnos para conocer sus ideas acerca de qué es un conflicto, cuáles son los conflictos que surgen en sus grados y qué medidas proponen ellos para tomar frente a los mismos. También se comenzó a trabajar con el Proyecto de Educación Sexual Integral, el cual ayudó a abordar problemáticas de la convivencia y nos brindó nuevas herramientas y propuestas.
Durante los ciclos lectivos 2017 y 2018, se realizaron jornadas con el equipo docente en las cuales se debía acordar cuáles son las faltas que se cometen en la convivencia diaria y clasificarlas en: leves, graves y muy graves. También se solicitó que propusieran posibles medidas reparatorias frente a estas faltas.
En febrero de 2019, se capacitó a los docentes para incorporar a las prácticas áulicas, actividades relacionadas con técnicas de relajación. También agregamos a nuestra biblioteca y sugerimos la lectura de libros para trabajar las emociones en el aula y tener así más herramientas para abordar las dificultades o conflictos que puedan darse a nivel de la convivencia escolar.
En los meses de febrero y marzo del ciclo lectivo 2019, el Equipo Directivo terminó de redactar el presente documento, a partir de todo el material obtenido en los trabajos previos antes descriptos.
ACCIONES
Nuestra escuela cuenta con un Proyecto Institucional de Convivencia, que sustenta y orienta nuestras prácticas teniendo como fundamento los valores de tolerancia, respeto y solidaridad. Entre sus propósitos se encuentran:
Cada docente, elabora su propio Proyecto de Convivencia Áulico, adaptado a las necesidades de su grado, en el cuál propone actividades y determina qué estrategias pondrá en juego para abordar problemáticas, acompañar a los alumnos en su formación ética y buscar juntos obtener una convivencia sana y respetuosa. Para ello, una de las actividades es la elaboración de los acuerdos de convivencia del aula.
Realizamos también talleres con las familias y los alumnos, o sólo con los alumnos, en caso de ser necesario trabajar algún tema en especial referido a la convivencia en el grado. En dichos talleres, se realizan actividades reflexivas con colaboración de la psicopedagoga de la escuela.
Tanto el Equipo Directivo como los docentes, realizan reuniones personalizadas con las familias de los alumnos que presentan alguna dificultad o conflicto en relación a la convivencia; para lograr mediante el trabajo conjunto familia - escuela, que se cumplan los acuerdos pautados.
NORMAS: CONSENSOS Y COMPROMISOS.
Todos aquellos que formamos parte de la Comunidad Educativa del Instituto Yapeyú, reconocemos el presente AIC, asumiendo que el mismo tiene su fundamento en:
Trabajamos para:
Nos comprometemos a:
DESCRIPCIÓN DE LAS FALTAS.
FALTAS LEVES:
FALTAS GRAVES:
FALTAS MUY GRAVES:
MEDIDAS A APLICARSE EN CASO DE TRANSGRESIONES.
Parece de vital importancia destacar que creemos que las sanciones por sí mismas no significan la solución de una situación conflictiva y que las mismas deben tener carácter reflexivo y reparatorio. Es necesario trabajar para que cada uno de los miembros de la comunidad educativa asuma responsablemente sus acciones y realice las modificaciones en su conducta que favorezcan una buena convivencia. Reconocer al otro como sujeto de derecho, es reconocer que cada uno de nosotros tiene derechos y responsabilidades que lo obligan recíprocamente con los demás.
Medidas a tomar ante las faltas leves:
Medidas a tomar frente a faltas graves:
Medidas a tomar frente a faltas muy graves:
CONSEJO INSTITUCIONAL DE CONVIVENCIA.
Esta sección se elaborará este año. Se comenzará a pensar su estructura y organización durante el ciclo lectivo 2019 para su implementación en el año 2020.
INSTANCIA DE REVISIÓN Y AJUSTE DEL AIC.
Cada año se realizará la evaluación de los AIC en reuniones con los alumnos a cargo de cada docente, durante el mes de diciembre y en reuniones con el Equipo Directivo y Docente en el mes de febrero. En ellas se efectuará un seguimiento de los acuerdos teniendo en cuenta los siguientes pasos:
En el mes de marzo cada maestra trabajará con sus alumnos, dando a conocer las posibles modificaciones, analizándolas para escuchar la voz de los mimos. A partir de reuniones con las familias se pondrá en consideración la evaluación de los AIC y los cambios que se realizaron para que puedan también ofrecer sus aportes.
Conforme a la opinión de toda la comunidad, se dará redacción definitiva a las modificaciones para ese ciclo lectivo. Se Comunicarán luego, siguiendo la misma dinámica con que se dieron a conocer los AIC inicialmente. Esta práctica se llevará a cabo año a año.